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Nota del autor

Paloma Fernández Sobrino *

« No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de esto, llevo en mí todos los sueños del mundo.
Ventanas de mi cuarto,
de mi cuarto de uno de los millones de gente que nadie
sabe quién es (y si supiesen quién es, ¿qué sabrían?)… »
Tabaquería, Fernando Pessoa

Desde muy pequeña, un fuerte sentimiento de “migrante” me acompaña hasta tal punto que forma parte de mi construcción como persona, de mi arquitectura interior. Con apenas cuatro años, mis padres, mi hermana y yo emigramos desde Castilla hacia Cataluña por motivos laborales. Mi padre trabajaba entonces como obrero en una industria petroquímica y, tras el cierre de una planta química en Puertollano (provincia de Ciudad Real), la ciudad donde nacimos, casi todos los obreros de esa planta fueron trasladados al norte de España, en lugares donde la industrialización proliferaba y nuestro país se acercaba a Europa.
En Cataluña crecí y aprendí que el mundo es un lugar grande y complejo, donde convivimos personas diferentes. Un mundo cuyo camino no se termina donde finalizan las rutas del Quijote de La Mancha. En la escuela aprendí el catalán, además de mi lengua materna, el castellano. Y, con el catalán otras maneras de ver la vida y la inexistencia de las verdades absolutas. Cataluña nos dio la posibilidad de salir de la España profunda a la “modernidad”, la posibilidad de conocer a otras gentes, otra idiosincrasia, otros paisajes y, sobre todo, otros pensamientos. Cataluña me ayudó a crecer teniendo en cuenta la multiplicidad y no sólo mi persona, mi familia, mis orígenes. Pero ese mismo lugar, que me ayudó a crecer con la mente despierta, me descubrió paradójicamente un amargo sentimiento, una amarga consciencia de la palabra “migrante”.
Esa oportunidad que tuvimos supuso, también, un desarraigo para mí, un sentimiento de “no-pertenencia”, un “no encajar” en un paisaje y, en consecuencia, mucha inseguridad.
Tiempo después, a mis veintisiete años, decidí partir de Cataluña para emigrar a Francia, donde vivo desde hace ya más de una década… Vine por decisión propia, esperando encontrar mi lugar, deseando crecer.
Aquí he aprendido a hablar francés y a pensar el mundo en francés. Francia es mi segunda tierra de acogida y el lugar donde he podido concretar mis ideas. Me alegro de vivir aquí por todo lo que este país me ha aportado intelectualmente y profesionalmente, por todas las vivencias enriquecedoras, por las buenas personas que he encontrado y porque aquí nació mi hijo: Otto… pero sigo sin sentir que encajo en el paisaje, sigo sintiéndome como una flor de secano pegada con “photoshop” en un paisaje de regadío. Fuera de lugar o, más bien, fuera de mi lugar natural. Aquí tengo que componer mi día a día con una cierta artificialidad que transforma lo que yo entiendo como mi “yo verdadero”.
Aquí camino siempre de la mano de la soledad. De esa soledad de no estar con “los tuyos”, con tus “incondicionales”, con esas personas que te han visto crecer y a quienes puedes acudir en cualquier ocasión, buena o mala, a pedir cobijo o abrazo.
Cuando emprendí mi viaje hacia el norte, no esperé encontrar soledad. Sólo pensaba en tesoros, que también he encontrado… pero la soledad ha sido una sorpresa y es difícil gestionarla.
Este proyecto nace simplemente de ahí, de un deseo de compartir y de entender ese extraño sentimiento de soledad, de una necesidad de compartir mis interrogantes y mis inquietudes con otras personas, con otros puntos de vista.
Sé que no todas las personas migrantes compartimos necesariamente esta idea de soledad , pero todas las personas migrantes, tenemos un fuerte sentimiento en común, quizás un sentimiento que ninguna palabra podrá describir nunca con exactitud y que va más allá de toda categorización. Un sentimiento que se intuye de manera transversal a lo largo de esta enciclopedia.
Gracias a este proyecto, he conocido muchísima gente y muchísima gente se ha conocido entre sí, compartiendo así un ratito de nuestras soledades o de nuestras realidades y visiones del mundo.
Migrantes o no, intelectuales o no, un grupo muy numeroso de personas en cuatro países hemos trabajado juntos durante dos años para escribir esta Enciclopedia de Migrantes, cuya pretensión ha sido la de “construir juntos” a través de una obra de arte que, finalmente, ha sido una oportunidad. Una oportunidad para dialogar, para acercarnos los unos a los otros, con nuestras diferencias y con nuestros “comunes”, para intentar crear nuevos espacios de reflexión más humanos, para resistir a la violencia de la realidad con un poco de osadía y centrándonos en el respeto hacia el ser humano.
Una Enciclopedia íntima de las migraciones, que contiene historias íntimas, auténticas y sobradamente legítimas. Una Enciclopedia de Migrantes que tanto en su proceso de construcción, como en su resultado, esperamos sea fuente de sabiduría para nuevos pensamientos, nuevas políticas que deben reciclarse, osando, como nosotros hemos osado, un acercamiento delicado y respetuoso a la complejidad del ser humano.



Paloma Fernández Sobrino, directora de escena y de proyectos interdisciplinares. Ha concebido el proyecto y ha asumido la dirección artística de la Enciclopedia de los migrantes.

Prefacio

Thomas Vetier *
Queridas y queridos lectores:
Os embarcáis hoy en la lectura de una enciclopedia muy particular en muchos aspectos. A pesar de ello, hay algo que la acerca a sus predecesoras: no basta con una única lectura para abarcar su envergadura “enciclopédica”. Al contrario. Abrirla es ir a caer, al azar de las páginas, sobre una fotografía, un escrito o unas líneas que narran una vida. Por ello, los 400 autores de cartas íntimas, los creadores y responsables del proyecto, los 16 autores de textos científicos, los 16 fotógrafos, los miembros del “grupo de reflexión ” que han acompañado el proyecto durante estos tres últimos años, las “personas contacto ”, las asociaciones y estructuras vinculadas al proyecto, etcétera, todos os agradecen que os adentréis de lleno en esta correspondencia única, marcas vivas de la historia contemporánea que evoluciona ante nuestros ojos.
Como no os resultará difícil comprender, esta enciclopedia no está dedicada al saber diderotesco clásico al que habitualmente están asociadas estas obras. Olvidaos de nombres comunes, transcripciones fonéticas, categorizaciones gramaticales e incontables definiciones; abrís unas páginas en las que las experiencias vitales y los saberes adquiridos con la experiencia, forman una obra colectiva. Esta hibridación, bajo la iniciativa y el liderazgo de la artista Paloma Fernández Sobrino, nos revela una enciclopedia que ofrece, más allá de la exposición de testimonios íntimos, una mirada caleidoscópica y comprometida con los recorridos migratorios. En efecto, y sin renegar de la subjetividad inherente a este tipo de proyecto, esta obra está imbuida de una dimensión “comprometida”, por no decir política, con el reconocimiento de destinos individuales o colectivos vinculados a trayectorias migratorias más o menos obstaculizadas por una “fronterización” que cada vez se impone más en Europa y a escala global.
Este proyecto, que aúna, desde su preparación hasta su producción, a personas de múltiples trayectorias vitales —de carácter migratorio o no, si retomamos las categorizaciones comunes—, canaliza reflexiones y miradas cruzadas sobre cuestiones que a primera vista pudieran parecer sencillas, pero que revelan tensiones relativas a sus representaciones: ¿quién es “inmigrante” y, por ello mismo, puede ofrecer su testimonio en la enciclopedia? Si bien no corresponde profundizar en ellos aquí, el mérito de estos intercambios radica en contrastar los puntos de vista de una gran cantidad de personas por medio de grupos de reflexión y en construir las bases reflexivas y críticas de esta obra. En torno a unos tiempos colectivos, por tanto, son las propias “fronteras”, los propios “límites” del proyecto, los que se cuestionan, se ponen en duda y, por último, se redefinen.
Cuestionada desde la perspectiva de la investigación, esta enciclopedia constituye asimismo un proyecto innovador. La coordinación científica y los investigadores asociados, como partes interesadas en estos debates, han intervenido en la elaboración de las “balizas” que se han proporcionado al proyecto. Con motivo de su dimensión participativa y colaborativa, este proyecto ha contribuido a abrir nuevas perspectivas reflexivas y prácticas en términos de “investigación-acción” en materia migratoria. A este respecto reemplaza, y a mi entender con justicia, la “teorización” científica sobre este objeto en un “discurso” científico que, así redefinido, se apea de su pedestal. Si la tomamos como tal, la elaboración científica se despoja de sus hábitos para volver a nuevas temporalidades de búsqueda, en el “aquí y ahora”, en la subjetividad de los encuentros, en las producciones sobre el terreno y, finalmente, en el compromiso sensible, compartido y militante .
Estos intercambios, estas puestas en común con otros coautores del proyecto —sobre todo con activistas de asociaciones y habitantes del barrio del Blosne, de Rennes—, han sacado a la luz nuevos problemas y debates en lo que atañe a la finalidad de la enciclopedia que tenéis hoy en vuestras manos. Así, al intentar circunscribir quiénes pueden dar testimonio en esta enciclopedia, se plantea, indirectamente, el problema de la posición de alteridad que se le atribuye al testigo frente a la del no testigo, a lo “mismo”. Por medio de ella, es también la cuestión de la “frontera” nacional y el hecho de atravesarla como (único) criterio objetivo y representativo en la definición de una persona “migrante” la que es objeto de reflexión. Ante estas contradicciones, el proyecto hubo de establecer unas reglas de funcionamiento. En el marco de un sistema en el que las políticas públicas contribuyen a levantar fronteras por el poder de autoridad que de ellas se derivan y, de forma dialéctica, al haberse integrado estas fronteras en los discursos “corrientes”, esta enciclopedia se debe a la participación en la deconstrucción de las representaciones de fronteras fijadas con el objetivo político de ir en compañía del cambio y el reconocimiento de las personas. Poner en perspectiva estas fronteras, por consiguiente, debe permitir que se trabaje sobre el “margen”, sobre los “límites” y sobre la representación de territorios “cerrados”.
Gracias a los debates abiertos acerca de la identidad de los participantes, su hetero o autodesignación como “migrantes” o las palabras empleadas en la enciclopedia, el equipo se sirve de sus propias representaciones, sus propias categorizaciones, sus propias fronteras… De ellas se desprenden diversas posiciones y apasionados debates en torno al perímetro del proyecto, que se ha alimentado así de definiciones institucionales sobre la inmigración, como las propuestas por la UNESCO, y, dentro de los límites que se han detectado, ha optado por remitirse al artículo 4 de la declaración de Friburgo sobre los derechos culturales: “Toda persona tiene la libertad de elegir de identificarse, o no, con una o varias comunidades culturales, sin consideración de fronteras, y de modificar esta elección. Nadie puede ser obligado a identificarse o ser asimilado a una comunidad cultural contra su voluntad.” Esta postura, encaminada a fijar unas directrices en relación con las posibles prácticas discriminatorias que dimanan de precategorizaciones en un proyecto que persigue unos objetivos contrarios, nos permite replantearnos las visiones de alteridad que predominan en nuestras sociedades.
Elaborada, por ende, por más de 400 manos, la presente enciclopedia, que no reniega de los obstáculos —legítimos— de su creación, ofrece una pluralidad de trayectorias y destinos, que se construyen parcialmente en el seno de la movilidad, desde hace ya muchos años o recientemente, a una edad en que los recuerdos se difuminan o con una madurez que permite tomar algo de distancia, en condiciones más o menos dichosas, por el Thalys, a pie o en barco, por elección o por necesidad, o por ambas, con o sin papeles, con o sin familia, etcétera. Por descontado, no todas sus entradas se excluyen entre sí ni constituyen un marco exhaustivo de lo que entendemos por “migrantes”. Esta última categorización, que remite a un tratamiento particular de fenómenos tanto en el plano social como en el lingüístico (o, mejor dicho, “sociolingüístico”), se replantea las nociones de lengua y de movilidad(es) por medio de, entre otros, los discursos, las representaciones o las actitudes, ante todo hacia las que son identificadas o se identifican como tal(es).
Así, esta enciclopedia espera servir de apoyo, dado el lugar que en ella ocupan las lenguas y las trayectorias individuales, al proceso de reconocimiento de las trayectorias vitales de los habitantes de cada una de las ciudades representadas en el proyecto y, con más razón, de los países que en él intervienen. Cada autor que haya accedido a escribir una carta participa, pues, en esta nueva alfabetización, en este nuevo discurso, gracias a la exposición voluntaria y asumida de una parte de sí mismo. Aquí hallaréis, por ejemplo, emociones, reflexiones, introspectivas, filosofías o alegrías, que dan cuenta de diversas realidades contemporáneas en un mundo donde nos entremezclamos cada vez más en las ciudades —aquí lo ejemplificamos con Gibraltar, Cádiz, Lisboa, Oporto, Gijón, Nantes, Rennes y Brest—, que entrecruzan sus identidades urbanizadas que no se suelen (re)conocer…
La enciclopedia, de este modo, lleva consigo el peso de sus testimonios con miras a proponer un nuevo discurso sobre los “migrantes”, un discurso de migrantes. Recoge, como sus coetáneas “especializadas”, todo un cúmulo de conocimientos –expertos y comprobados, pues nacen de la experiencia– que se os ofrecen. En última instancia, constituye un testimonio en situación sobre el estado geopolítico de nuestro mundo y, a la vez, un nuevo medio de intervención.


* Thomas Vetier es doctorando en sociolingüística, ciencias del lenguaje (PREFics – Université Rennes 2, Rennes). Forma parte del Grupo de Reflexión del proyecto y ha actuado como persona contacto en Rennes.


1 – El Grupo de Reflexión se reunió 7 veces entre octubre de 2014 y octubre de 2016; en cada ocasión, participaron alrededor de cuarenta personas (artistas, investigadores en ciencias humanas y sociales, militantes de asociaciones, ciudadanos (migrantes o no) o personas con capacidad de decisión en el ámbito público). Las reuniones se desarrollaban durante un día entero y adoptaban la forma de intercambios organizados de manera horizontal, en los que cada uno podía intervenir, con independencia de su condición, a fin de abordar cuestiones fundamentales en relación con el proyecto (por ejemplo, ¿qué lugar se le concede a la diversidad lingüística en el proyecto? ¿Quién puede aportar sus testimonios a La Enciclopedia? ¿Cómo clasificar los testimonios?). Todas las reuniones se pueden consultar en los números del Journal des débats y en los resúmenes redactados por Thomas Vetier, disponibles en la página del proyecto


2 – La persona contacto es la persona “experta” del encuentro que establece el lazo entre las personas migrantes y la recogida de los testimonios. Es el garante del encuentro con los migrantes y tiene como segunda misión acompañar o guiar a la persona en la escritura de la carta para conseguir encontrar “las pepitas de oro” de los manuscritos. Una vez la relación establecida con cada migrante, es él o ella quien introduce al fotógrafo, que realiza el retrato de la persona.


3 – A este respecto, cabe destacar otra ilustración de este proceso mediante el cruce de relatos vitales en la obra de Fatimata Hamey-Warou y de Christian Leray, L’arbre à palabres et à récits (‘El árbol de palabras y relatos’).

Introduccion

L’âge de la tortue – Céline Laflute & Antoine Chaudet *
La Enciclopedia de los migrantes es un proyecto de experimentación artística, imaginado por la artista Paloma Fernández Sobrino, que reúne en una enciclopedia 400 testimonios de trayectorias vitales de migrantes. Se trata de un trabajo contributivo cuyo punto de partida es el barrio del Blosne, en Rennes, y que conforma una red de 8 ciudades de la vertiente atlántica de Europa, entre el Finisterre bretón y Gibraltar (Brest, Rennes, Nantes, Gijón, Oporto, Lisboa, Cádiz y Gibraltar ).
Este gran proyecto de cooperación europea continúa un trabajo de compilación realizado por Paloma Fernández Sobrino en el barrio del Blosne, en Rennes, cuando se reunió con el equipo de L’âge de la tortue en 2007. Al principio adoptó la forma de tarjetas postales y, más adelante, de dos obras publicadas en 2008 y 2011; esta compilación de testimonios, en progresión constante, dio lugar a reuniones regulares con migrantes de Rennes y, en una etapa posterior, de Tarragona. Cada uno de los testimonios publicados supone la culminación de la reunión con una persona, el resultado de una relación creada en torno a un proyecto común. En realidad, las reuniones que se han producido superan, con mucho, la cantidad de testimonios publicados. De este modo, nació una dinámica a partir de esta labor de compilación, de carácter duradero, a escala del barrio y de la ciudad. En 2014 Paloma Fernández Sobrino le propuso al equipo de L’âge de la tortue que siguiera con dicha labor de compilación con la aspiración de amplificar el proceso existente y generar un objeto emblemático: una enciclopedia.
En el imaginario colectivo, la enciclopedia remite a la idea de una obra que contiene una gran cantidad de saberes científicos considerados legítimos. Si pensamos, más en concreto, en la enciclopedia de Diderot y d’Alembert , encontramos, más allá de una compilación de saberes que persiguen la exhaustividad, el proyecto de dejar atrás el oscurantismo de la Edad Media, de mostrar la manera en que el ser humano puede alzarse y asumir el control sobre su entorno (mediante la tecnología y la ciencia) y proponer una representación del mundo surgida a raíz de los hallazgos científicos más recientes. Por ende, hay un proyecto político, más allá del científico y filosófico, que se consolidará, sobre todo, basándose en la oposición a las ideas defendidas por el poder eclesiástico. Si bien Diderot y d’Alembert se sitúan en el origen del proyecto, como portadores de una visión, de su dimensión simbólica y de su dinámica, tuvieron que establecer un sistema contributivo con vistas a constituir su enciclopedia, con el propósito de, ante todo, reunir un saber especializado para cada tema y dar respuesta al ingente volumen de trabajo que implica el afán de exhaustividad.
Más allá del símbolo, el equipo de La Enciclopedia de los migrantes se ha adueñado asimismo de estas características esenciales: ser portadores de una visión, de un proyecto que tenga sentido para la sociedad en la que se desarrolla, sumar (al convertirse en el punto de encuentro de una amplia cantidad de saberes) y, en última instancia, crear un trabajo en común a través de una dinámica contributiva. A tal efecto, el equipo de L’âge de la tortue persuadió a actores de diversas procedencias para que se unieran a la iniciativa, de manera que se cruzaran los enfoques, los conocimientos, las formas de ver el mundo. Esta voluntad de aceptar la situación se ha materializado gracias al desarrollo de una red de actores multidisciplinares (artistas, investigadores, militantes de asociaciones, ciudadanos, personas con capacidad de decisión en el ámbito público) y de estructuras europeas (asociaciones, municipios, instituciones de Francia, España, Portugal y Gibraltar) que busca fomentar las contribuciones de todos los participantes —especialmente las de los primeros interesados, los migrantes — desde que el proyecto comenzó su andadura. Hemos intentado garantizar la coherencia del proyecto siendo fieles a la idea de que es necesario escuchar una multitud de voces diferentes para abordar una cuestión tan seria y compleja como es la cuestión de la migración.
Con el fin de estructurar este gran proyecto, el equipo optó por ponerlo en práctica en un territorio concreto: la vertiente atlántica de Europa, entre el Finisterre bretón —cuna del proyecto— y Gibraltar. No cabe duda de que esta frontera atlántica de Europa, que comprende sobre todo territorios que dirigen su mirada hacia el mar, que siempre han estado relacionados, ha sido menos explorada que la vertiente mediterránea respecto a las migraciones y permite replantearse la perspectiva de nuestra historia local, nacional y europea.
A partir de contribuciones y competencias compartidas, de lo que se trata es de valorar la diversidad de trayectorias vitales de los migrantes y de apropiarse, de forma colectiva, de un símbolo de nuestra cultura francesa y europea, la enciclopedia, por lo que representa: el espacio de un saber considerado legítimo. La finalidad de este proyecto artístico centrado en las migraciones y en las condiciones de desarrollo de un diálogo intercultural en Europa es, en consecuencia, doble:
— Reconocer el lugar de los migrantes en nuestra sociedad mediante la participación, de forma específica, en la escritura de la historia y la memoria de las migraciones.
— Reapropiarse de la enciclopedia, símbolo del saber considerado legítimo, en forma de una empresa popular de fabricación de otro tipo de saber.
En la génesis del proyecto se encuentra la constatación compartida de que, hoy en día, es frecuente que a las representaciones respecto de los migrantes les falten matices: determinados discursos políticos, determinadas representaciones mediáticas, acaban por construir una imagen de los migrantes que, ya sea voluntariamente o como resultado de la simplificación y de la repetición, resulta estigmatizadora y violenta para los que son objeto de ella. En un contexto geopolítico en el que las migraciones suponen un factor de construcción (¿cómo imaginar que Europa pueda construirse sin la circulación de personas?), compete a la sociedad civil, a los actores asociativos y a los artistas movilizarse y proponer representaciones más respetuosas con las personas y con sus trayectorias vitales. Se trata de promover la expresión de los primeros interesados, para no caer en la trampa de la simplificación y/o de la « categorización » rápida y, de esta manera, no producir una sola imagen de las migraciones. La Enciclopedia de los migrantes no aspira a la exhaustividad ni a una verdad absoluta; apuesta, más bien, por ofrecer un sinfín de historias de vidas, reuniendo en un mismo objeto tantas facetas como historias íntimas, y así crear una visión caleidoscópica de las migraciones. Será incapaz de satisfacer al lector en busca de certezas, pero facilitará los elementos necesarios para construir una representación sensible, compleja, heterogénea y abierta a la alteridad. Asimismo, trata de derrumbar los muros entre disciplinas, de desterrar el hábito de contemplar el mundo en que vivimos desde un punto de vista único e intentar construir colectivamente una representación de las migraciones que deje espacio para la expresión de múltiples miradas.
Un equipo de cerca de 500 personas se movilizó desde febrero de 2014 para que naciera esta obra que ahora tiene en las manos. El proyecto se originó en el barrio del Blosne, de Rennes, con la movilización de un centenar de personas en el seno del Grupo de Reflexión que ha ido de la mano del proyecto desde el momento en que se formuló la idea. Este Grupo de Reflexión es un experimento que deriva de los proyectos emprendidos por L’âge de la tortue, así como de la convicción de que un proyecto encaminado a favorecer la integración de personas debería integrar esta dimensión contributiva lo más pronto posible en su temporalidad, es decir, desde su concepción. El objetivo de este Grupo de Reflexión ha sido poner el proyecto en perspectiva, debatir las orientaciones que se han adoptado, proponer desarrollos; todo ello dirigido a que el proyecto madurara al establecer, principalmente, su metodología para transferirla a los equipos de las 8 ciudades europeas asociadas.
A partir de este trabajo reflexivo y metodológico, transmitido durante un seminario multidisciplinar trasnacional , los equipos de las 8 ciudades compilaron los testimonios a lo largo de un período de 6 meses con la meta de reunir 50 historias vitales en cada una de las ciudades. Para poner en práctica esta labor de compilación, se constituyó un equipo local en torno a una estructura portante: dos personas contacto se encargaron de reunirse con los migrantes y de acompañarlos en la redacción de su testimonio; y dos fotógrafos se aseguraron de realizar un retrato de cada testigo en un proceso de construcción conjunta . Cada testimonio consta de una carta manuscrita sobre la experiencia de la distancia, dirigida a un ser cercano que se ha quedado en el país de origen y escrita en la lengua materna del testigo , de su traducción y de un retrato fotográfico. Las contribuciones científicas de los investigadores en ciencias sociales acompañan a la información que aportan los testimonios, añadiendo otra visión acerca de las migraciones.
Posteriormente, todos estos contenidos (400 cartas manuscritas, 400 traducciones, 400 retratos fotográficos y 16 textos científicos) se integraron en una maqueta que retoma los códigos formales de las enciclopedias clásicas: páginas de gran formato, tipografía adaptada a los textos largos, organización del texto en 2 columnas separadas por una línea, predominancia del negro y del banco, cubierta de cuero con letras doradas. Este libro, con un formato imponente (290 x 450 mm, 1 782 páginas, 3 tomos, cerca de 10 kilos) es lujoso en su forma; de él se han editado 8 ejemplares, es decir, un ejemplar adquirido por cada una de las ciudades asociadas al proyecto como patrimonio de la ciudad. La elección de una tirada en papel extremadamente restringida viene a subrayar el valor de la obra en su condición de objeto precioso y patrimonial. Aun cuando el proyecto se haya inspirado en gran medida en la enciclopedia de Diderot y d’Alembert, también está firmemente arraigado en la época contemporánea; por ello, se ha creado una versión digital de la obra. Esta versión, de acceso libre y gratuito en Internet, procura que la difusión entre el público sea amplia. Además, la versión digital ofrece la consulta de las 400 cartas, enriquecida con herramientas de búsqueda que permiten acceder a los testimonios en función de criterios seleccionados por el usuario. La flexibilidad de la herramienta digital (su accesibilidad permanente para una gran cantidad de usuarios de manera simultánea, la categorización de los contenidos, la búsqueda con palabras clave) supone una ventaja con miras a la difusión del proyecto y, más específicamente, desde una perspectiva pedagógica.
En torno a La Enciclopedia de los migrantes, el equipo del proyecto ha decidido producir y realizar los elementos que siguen:
— Una página web que sirve de herramienta de comunicación para el proyecto, con la publicación de noticias o artículos de blogs temáticos (fotografía, compilación de testimonios, realización del documental…) y que permite acceder a las diversas producciones (la versión digital de la Enciclopedia, el documental y las herramientas pedagógicas).
— Un documental cuyo objetivo consiste tanto en describir el proceso de realización de La Enciclopedia de los migrantes durante sus distintas etapas como en observar el proyecto y, sobre todo, las relaciones que se crean entre las personas que en él intervienen.
— Una serie de recursos pedagógicos, que comprenden el conjunto de las herramientas metodológicas con las que se ha llevado a cabo el proyecto y una guía para el usuario de la Enciclopedia y del resto de producciones (cuaderno educativo), descargables desde la página web del proyecto con la idea de ponerlos a disposición del público, como se estila en la cultura del software libre.
— Un trabajo de evaluación que aspira a determinar las buenas prácticas ligadas a las metodologías empleadas, pero también a señalar los aspectos más frágiles del proyecto, con el afán de dirigir una mirada crítica a la forma en que se ha desarrollado y enriquecer futuros proyectos.
En el momento de la redacción de estas líneas, el proyecto inicia el último capítulo de su fase de desarrollo (2015-2017) tras una fase de preparación que tuvo lugar en 2014-2015. Más allá de la materialización de la publicación que usted está leyendo, la ambición de este vasto proyecto es que esta Enciclopedia cobre vida para que el polvo no se acumule en estantes virtuales o reales. Para que sea un recurso con el que descubrir la historia de las migraciones en nuestras ciudades y nuestro espacio europeo. Para que actualice, importune, cuestione nuestras representaciones. Para que sea un pretexto que suscite el debate acerca de nuestra mirada hacia las migraciones y aquellos que las encarnan. Para que los retos políticos vinculados a la gestión de la movilidad migratoria, cada vez de mayor peso, y a la acogida de las personas afectadas, se hagan eco de otra manera. Para que nosotros, el resto de ciudadanos, la identifiquemos como un elemento que deja el rastro de un fenómeno humano a la vez histórico, decididamente actual y atemporal. Para que contribuya al diálogo entre generaciones, para que sirva de caja de resonancia a las historias individuales y familiares. Para que sea la semilla de nuevas iniciativas ciudadanas, pedagógicas, científicas, artísticas o de otra índole que incidan en este tema.
Que La Enciclopedia de los migrantes cobre vida, sí, pero ¿de qué modo? A corto plazo, en cada una de las 8 ciudades europeas asociadas se organiza una entrega oficial de la Enciclopedia en el municipio durante los meses siguientes a esta publicación, en el primer semestre de 2017. Lo que se persigue es entregar el ejemplar de la obra (adquirida por el municipio) públicamente a los responsables de cada ciudad en un evento público, este momento público clave señala el acto de nacimiento y de divulgación de la Enciclopedia en cada ciudad asociada, con el conjunto de los participantes locales y en dirección a la sociedad civil. Mediante este gesto público que asocia las colectividades locales, cada ciudad reconoce simbólicamente el lugar de los migrantes en su historia. Este acto podrá adoptar formas diversas en función de cada territorio (discursos oficiales, lecturas públicas, exposiciones, debates públicos…). Después, el ejemplar adquirido se conserva en un espacio de depósito adecuado (mediateca, archivos municipales, fondo de arte contemporáneo, museo…), de manera que el público pueda consultar La Enciclopedia de los migrantes y que dicha obra esté disponible en el marco de proyectos específicos, y esto a largo plazo. A medio y largo plazo, cada municipio y cada estructura local referente será responsable de apropiarse de este objeto-recurso para que viva y fructifique a través del impulso de una dinámica de proyectos y debates que versen sobre las migraciones, con el concurso de los numerosos participantes y colaboradores de este proyecto. Cumplamos el humilde y ambicioso sueño de que esta Enciclopedia de los migrantes se convierta en un pretexto para no dejar jamás de plantearnos interrogantes colectivos acerca de una realidad que fundamenta y reconfigura sin cesar nuestras sociedades contemporáneas.

* Céline Laflute, coordinadora de L’âge de la tortue. Se ha encargado de la coordinación general y de la dirección de producción de la Enciclopedia de los migrantes. Antoine Chaudet, encargado de comunicación y de creación gráfica en L’âge de la tortue. Ha dirigido las tareas de creación gráfica, fotografía y comunicación de la Enciclopedia de los migrantes.

1 – Gibraltar es un territorio de ultramar británico, con la particularidad de que es un territorio constituido como Estado y con una superficie comparable a la de una ciudad (6,8 km², 30 000 habitantes).
2 – Paloma Fernández Sobrino, P. & Cousseau, B. (2008). (Partir…). Rennes, Francia: L’âge de la tortue.
3 – La enciclopedia de Diderot y d’Alembert (también llamada Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers) es una enciclopedia francesa, editada de 1751 a 1772, que se convirtió en un símbolo de la época de la Ilustración. La obra posee 17 volúmenes de texto, 11 volúmenes de ilustraciones y un total de 71 818 artículos.
4 – El Grupo de Reflexión se reunió 7 veces entre octubre de 2014 y octubre de 2016; en cada ocasión, participaron alrededor de cuarenta personas (artistas, investigadores en ciencias humanas y sociales, militantes de asociaciones, ciudadanos migrantes o no o personas con capacidad de decisión en el ámbito público). Las reuniones se desarrollaban durante un día entero y adoptaban la forma de intercambios organizados de manera horizontal, en los que cada uno podía intervenir, con independencia de su condición, a fin de abordar cuestiones fundamentales en relación con el proyecto (por ejemplo, ¿qué lugar se le concede a la diversidad lingüística en el proyecto? ¿Quién puede aportar sus testimonios a La Enciclopedia? ¿Cómo clasificar los testimonios?). Todas las reuniones se pueden consultar en los números del Journal des débats y en los resúmenes redactados por Thomas Vetier, disponibles en la página del proyecto.
5 – Organizado en el Museo Nacional de la Historia de la Inmigración de París en noviembre de 2015.
6 – Una metodología común ha servido de directriz para los 16 fotógrafos, cuyo principio fundamental radicaba en vincular a los testigos a su propia puesta en escena en la imagen fotográfica y a la selección de la imagen definitiva publicada en la obra.
7 – En la mayoría de casos, no obstante, cada persona era libre de escoger la lengua en la que deseaba expresarse.
8 – Así, existen 4 versiones de La Enciclopedia de los migrantes, que se corresponden con las 4 lenguas de los 4 países del proyecto: francés, español, portugués e inglés. Cada uno de los 400 testimonios escritos en la lengua materna del testigo se ha traducido a la lengua del país en la que se redactó (por ejemplo, hacia el francés en Francia); el testigo, en ocasiones con la ayuda de la persona contacto o de terceros, se encargaba de dicha traducción. Esta primera traducción, a su vez, servía posteriormente de base para las traducciones a las tres lenguas restantes del proyecto (hacia el español, el portugués y el inglés para un testimonio recogido en Francia). A pesar del cuidado aportado durante las dos etapas de la traducción, es probable que el método escogido haya producido diferencias entre la carta original y las traducciones secundarias. Para conseguir que las diferentes versiones de cada texto concordaran perfectamente, dado el número de lenguas representadas (74 en total), hubiera sido necesario movilizar a un equipo de un centenar de relectores, como mínimo. Esto hubiera representado un coste financiero de imposible absorción para la economía del proyecto y una prolongación del calendario inviable.
9 – www.encyclopedie-des-migrants.eu – www.enciclopedia-de-los-migrantes.eu – www.enciclopedia-dos-migrantes.eu – www.encyclopedia-of-migrants.eu
10 – La película ha sido realizada por Frédéric Leterrier y Benoît Raoulx en el marco de una actuación del programa Cine e Investigación en Ciencias Humanas (FRESH, por sus siglas en francés), a cargo conjuntamente de la Casa de la Investigación en Ciencias Humanas de la Universidad de Caen–Normandía y la Casa de las Ciencias Humanas de Bretaña (MSHB, por sus siglas en francés). La película puede verse en el sitio web del proyecto.
11 – Este trabajo de evaluación se ha desarrollado a lo largo de la realización del proyecto en colaboración con los partenaires científicos y el conjunto de participantes del proyecto y ha dado lugar a un seminario final en Gibraltar en el verano de 2017, dedicado al balance y a las perspectivas del proyecto.

Una reflexión sobre las cuestiones de la no participación

Thierry Deshayes *
Los resultados de La Enciclopedia de los migrantes son extraordinarios; esta Enciclopedia ahonda en la pluralidad y en la densidad de los testimonios de estas 400 personas que han aceptado, con frecuencia de modo entusiasta, ser parte de ella. No obstante, de lo que aquí se trata es de evocar de manera reflexiva y crítica un problema que regresa, de forma recurrente, a nuestra actividad de construcción de la Enciclopedia y a raíz de diversos encuentros: la de la desconfianza inicial de muchos de los testigos potenciales, su rechazo a participar, su abandono en el curso del proyecto o su incomprensión y sus críticas a este respecto. ¿Cuáles son las preguntas que plantean estas situaciones? ¿Qué significados concederles? ¿Qué lecciones extraer de ellas?
El modo en que se ha presentado el proyecto a los testigos potenciales les atribuía, más o menos según el caso, la función de “migrantes”, igual que, más o menos, les atribuía a los otros actores las funciones de investigadores, de artistas, de “personas contacto1”… Aun así, se puede aducir la hipótesis que, entre estas funciones, la de “migrantes ” es la que corre más riesgo de no ser elegida jamás y, por ende, la que tiene más probabilidades de ser padecida. De esa manera, mientras que los otros actores quizás inviertan, en la función que ocupan en el seno del proyecto, su sensibilidad, su personalidad, su historia, sus deseos, los “migrantes ” —en otras palabras, las personas que, entre otras características, cuentan con un historial de migración— pueden, en mayor o menor grado, reconocerse en esta categoría y, en consecuencia, dotar de mayor o menor importancia a este componente de su trayectoria vital como rasgo de identidad. ¿Cuál es la función que puede haber desempeñado esta atribución —consciente o no, pero efectiva y de alto rendimiento— en lo que concierne a la participación o no de los testigos potenciales en el proyecto? Entre estos últimos —y, asimismo, entre los otros actores del proyecto—, algunos discursos nos pueden ofrecer pistas de las respuestas y dar pie a nuevas preguntas. Así, en el transcurso de nuestros debates, se han sugerido los elementos siguientes:
— El miedo o la desconfianza, por parte de los testigos potenciales, hacia la instrumentalización (con o sin motivo); es decir, el miedo a que se les encomiende una función que sirva a otros intereses distintos de los propios o, en todo caso, de los que se les presentan, como intereses profesionales (artísticos, científicos, políticos…).
— El hecho de que, al distribuir las funciones de cada uno, las “personas contacto” escojan a los testigos, cuyos recursos y deseos de participación pueden ser distintos a los asociados a su condición de “migrantes ” (políticos, intelectuales, artísticos…), a partir, sobre todo, de esta única condición. ¿En qué medida se han sensibilizado ante las dimensiones científicas y artísticas del proyecto? ¿En qué medida han podido evocar sus desafíos políticos? ¿En qué medida se presentan y se ven sus cartas dentro de sus potencialidades literarias, artísticas, políticas, intelectuales? ¿En qué medida pueden dichas cartas desbordar su marco inicial y su condición de “testimonios de migrantes ”? Algunos testigos, para quienes escribir cartas no es un ejercicio habitual con el que expresar sus pensamientos íntimos, han aprovechado la ocasión, sin embargo, para “desviar” el objetivo de su carta a fin de dirigirse no (o no solamente) a su destinatario declarado, sino al “mundo”, con perspectivas poéticas, artísticas, políticas, autoanalíticas… No obstante, por las mismas razones, es posible que la limitación de la forma-carta haya desalentado a varios testigos potenciales.
— La idea que del historial migratorio se esperara algo singular, incluso exótico. He ahí la causa por la que determinados testigos potenciales rechazaron participar, pues, según ellos, no habían “vivido nada especial”, no tenían “nada que contar” que mereciera la pena. El supuesto subyacente —probablemente no sea exclusivo de los “migrantes ” ni del proyecto— es que la migración remite a un fenómeno periférico, excepcional, aun dramático. Esta idea, además, se vio ratificada por nuestra fascinación hacia las cartas que nos parecían más dramáticas, como si fueran más representativas que las otras de la realidad del migrante. ¿En qué medida estas ideas iniciales, tanto de un lado como del otro, han actuado como filtro en la “elección” de los testigos y el contenido de sus cartas?
— El hecho de que, como es evidente, aquellos que poseen un historial migratorio tengan asimismo otros rasgos. Pueden ser mujeres, creyentes, aficionados al deporte, altos directivos, negros, residentes de un barrio, trabajadores, militantes… ¿En qué medida estas características han podido participar también en la “eliminación” de los testigos potenciales para los que la característica “inmigrante” no es la más destacable de su vida, para los que el historial migratorio no es un tema que se estime (lo suficientemente) interesante o inspirador? ¿En qué medida quienes han participado son los que más se reconocen en esta categoría y en este tema? ¿En qué medida ha orientado las cartas de los participantes? ¿En qué medida ha podido participar en la reproducción de las representaciones dominantes sobre la migración?
— Y a la inversa: varios testigos potenciales no quisieron recordar su historial migratorio porque temían retroceder a un pasado doloroso; evocar, y por añadidura en público, asuntos o problemas por resolver; hurgar en dolores íntimos. La atribución, entonces, puede constituir un recuerdo recurrente y una reconstrucción interminable de realidades que quisieran olvidar, dejar de lado o, en todo caso, no exponer. ¿Qué clases de historiales migratorios han quedado por ello relegados a la invisibilidad?
— Algunos, a veces los mismos, se negaron a participar para proteger su intimidad, que además podía traspasar la intimidad de su círculo más próximo (familias, comunidades). Las fronteras entre protección y presiones sociales son, en este punto, especialmente lábiles. Por las mismas razones, la fotografía ha supuesto con frecuencia un freno a la hora de involucrarse en el proyecto.
— Diversos testigos potenciales manifestaron de forma explícita que no se reconocían (o que ya no se reconocían) en la condición de “migrantes ”, y podían mostrarse reticentes, e incluso perplejos, cuando queríamos asignarles ese calificativo. A su juicio, esa noción podía estar cargada de connotaciones negativas, ser, en ocasiones, miserabilista o asociarse a las migraciones más recientes, hasta a la situación de los “refugiados”. A veces, al evocarla, se sentían sometidos a un desclasamiento simbólico.
— El hecho de que sea más fácil ver la categoría de “migrantes ” vinculada a las personas con un componente “racial”, es decir, a las que no son blancas o a las que proceden de la inmigración extraeuropea, ya sean “migrantes ” o “no migrantes ”. Además, algunas “personas contacto” nos explicaron que, a menudo, sus interlocutores pensaban en orientarlas hacia personas de países extraeuropeos antes que hacia personas venidas, pongamos por caso, del Reino Unido (con mucho, el origen más habitual, por ejemplo, de la inmigración bretona).
— Asimismo, varios testigos potenciales declinaron participar a causa de su falta de interés, su rechazo a exponer su experiencia, su pudor… En otras palabras, la cuestión de la (no) participación no ha de presentarse, igual que el resto, como una de carácter político. Si nos negamos a que los testigos potenciales queden restringidos a la categoría de “migrantes ”, seremos los “no migrantes ” los que hayamos de demostrar empatía. Aquellos de nosotros que no tenemos una trayectoria migratoria ¿aceptaríamos escribir una carta íntima que fuera a publicarse? ¿Aceptaríamos que nos fotografiaran y que quedáramos expuestos? La respuesta parece sencilla: “depende de la persona”. O, por expresarlo de otro modo, cuando se trata de la mayoría no inmigrante, a los individuos se les reconoce una subjetividad. Conviene hacer otro tanto con las minorías migrantes ; sus integrantes no son más producto de determinaciones políticas, sociales o económicas, entre otras, que los “no migrantes ”.
— Por último, algunos testigos potenciales expresaron la idea de que el proyecto “no sirve para nada”, lo que implica cuatro postulados: 1. que el proyecto debe servir para algo en lo que respecta a la situación de la migración o a la condición de los “migrantes ”; 2. el hecho de que en un momento dado pretenda, en su percepción por parte de los testigos potenciales, servir para algo; 3. el hecho de que determinados testigos potenciales esperen algo (o, precisamente, que ya no esperen nada), que incluso juzguen que no reciben un trato igualitario debido a su condición de “migrantes”, y que un proyecto sobre la migración debería, necesariamente, preocuparse de ello, plantearse estos problemas políticos y trabajar sobre ellos; 4. que el proyecto no hace tal cosa. En cualquier caso, lo anterior nos lleva a la naturaleza del proyecto. ¿Es un proyecto político? ¿Artístico? ¿Científico? ¿Para quién? ¿Quién lo decide?
En suma, y sean cuales sean las aspiraciones de la Enciclopedia en este punto, las (no) participaciones de los testigos potenciales acaban de indagar, de hecho, sobre el potencial crítico del proyecto, que en efecto cuestiona, sin que quepa la menor duda y de forma notable, la construcción político-mediática (económica, estadística, jurídica, sensacionalista…) de la figura del “inmigrante” al ofrecerse —algo mucho más inusual— a darle la palabra a 400 de ellos, implicados en el tema. En el plano simbólico e ideológico, es fundamental el problema del espacio de expresión del que (no) disponen (no en grado suficiente) las minorías inmigrantes de Francia. Ahora bien, ¿en qué medida La Enciclopedia de los migrantes reproduce, sin saberlo —todos lo hacemos, aunque tengamos las mejores intenciones— y mediante los “sesgos” que aquí se exponen, algunas de las representaciones contemporáneas sobre la migración y la figura del “inmigrante”? ¿En qué medida y con qué medios, aquellos de nosotros que hemos sido evidentemente testigos y actores de su migración —y de nuestra realidad social común— nos hemos (re)definido en nuestras identidades y hemos actuado en este proyecto, sobre este proyecto y por este proyecto como lo hubiéramos deseado? A nuestro parecer, es esencial ponderar estas cuestiones de cara al futuro de la Enciclopedia y de los proyectos que sigan sus pasos.


* Doctorando en sociolingüística-ciencias del lenguaje (PREFics, Université Rennes 2, Rennes) y en ciencias humanas aplicadas (Université de Montreal, Quebec). Forma parte del Grupo de reflexión del proyecto y ha desempeñado el papel de persona de contacto en Rennes. Thierry Deshayes ha redactado este texto en colaboración con algunos actores del proyecto (testigos o personas que no han deseado prestar testimonio, investigadores, personas contacto, militantes y ciudadanos que participan en el Grupo de Reflexión), en orden alfabético: Joëlle Couillandre, Hafida Dani, Anne-Marie Giffo-Levasseur, Anne Morillon, Caterina Pellizzer, Shorena Talakhadze, Thomas Vetier y Bernard Vrignon.


1 – Las “personas contacto” eran los participantes a los que se les encomendaba la función de buscar a los testigos y de acompañarles al producir sus testimonios.

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